Me dicen que he perdido la
sonrisa, que lo más bonito de mí se ha ido como una cometa sin cuerdas.
Me dicen que he perdido mi
mirada, volviéndose insignificante.
Me dicen que ya no río tanto,
que mi alegría se ha esfumado, como cuando las olas chocan contra las piedras.
Que no soy yo.
Me dicen que mi luz se ha
apagado, que ya no sorprendo.
Yo digo
que tienen razón que mi luz hace tiempo empezó a apagarse, que mi sonrisa no es
permanente ni que ya no sale como antes, que mis ojos se han estancado en un
mar de lágrimas y que mi alegría… ya no sé donde está
No hay comentarios:
Publicar un comentario