¿Para qué escribir?

"Es mejor escribir para uno mismo y no encontrar público,

que escribir para el público y no encontrarse uno mismo."

(Cyril Connolly)

lunes, 17 de diciembre de 2012

Una mala partida


Hemos jugado a un juego que nunca debió comenzar…

Empecé hace meses un juego donde yo era la ganadora, yo era la dominante, donde estaba siendo adicta de sus armas de seducción. Jugué mucho tiempo, incluso hice trampas, las tácticas eran realmente buenas, realmente sabrosas y satisfactorias para la victoria, incluso tuve ases guardados bajo manga, por si acaso. Estaba en auge y lo daba todo.

Mi adicción no era clara, tampoco era real, mi cabeza era feliz jugando y pensando las siguientes tácticas de las siguientes partidas, en las siguientes jugadas. Jugué bastantes partidas hasta que un día una mala carta me hizo perder. Me di cuenta realmente de la cagada que hice cayendo en ese juego, pero pensé que sería una mala jugada.
El juego siguió, pero uno de los jugadores se dio cuenta de que la adicción que él tenía no era el juego si no yo. Todo se fue al carajo...

En toda adicción hay recaídas, pero en todo juego solo hay buenas y mala cartas que jugar.

ZAS, EN TODA LA SIEN


Un disparo en la inteligencia, noto como lentamente entra la bala, atraviesa la piel, el cráneo, el ojo izquierdo, la nariz, el ojo derecho y como lentamente sale por que lado contrario por el que entra. Sale la sangre, por el agujero de entrada y una fuente de sangre, por el salida, haciendo una obra de arte en la pared cercana.

Mi cuerpo recto va perdiendo más sangre, está más débil y más cansado. La sangre sigue bajando por mi cuerpo. Voy haciéndome más pequeña hasta que noto que el cansancio se está apoderando de mi cuerpo y me encuentro en el suelo, sola y sin voz. Mi cuerpo se está quedando frío  mis manos abiertas, están vacías sin ningún arma cerca. Mis ojos están en blancos y mi boca abierta mirando hacia la izquierda. No sé de donde ha venido ese disparo, siento mi cerebro vacío y en cajas de sabiduría rotas en mil pedazos.

Todo pasa en un instante mientras que podemos hacer que ese instante pase lentamente o tan rápido que ya no haya más.

jueves, 6 de diciembre de 2012

DESAPARECER


Me estoy haciendo pequeña, me han robado personalidad, me estoy consumiendo lentamente en este mundo tan grande. Todo lo que he sido se ha perdido, se ha esfumado...
Poco a poco me estoy perdiendo, yendo... Todos mis problemas se están acelerando.

Quisiera desaparecer, dejando atrás todo lo vivido y dejando a toda la gente en contra de mi destino, dejandoles en paz, sin preocupaciones sobre mí, sin molestar a nadie,sin agobiar a nadie. 

Seré cobarde, sin querer enfrentarme a los problema que me persiguen pero quiero cambiar de de ciudad, de pueblo... Desaparecer...