Hemos jugado a un juego que nunca
debió comenzar…
Empecé hace meses un juego donde yo
era la ganadora, yo era la dominante, donde estaba siendo adicta de sus armas
de seducción. Jugué mucho tiempo, incluso hice trampas, las tácticas eran
realmente buenas, realmente sabrosas y satisfactorias para la victoria, incluso tuve ases guardados bajo manga, por si acaso. Estaba
en auge y lo daba todo.
Mi adicción no era clara, tampoco
era real, mi cabeza era feliz jugando y pensando las siguientes tácticas de las
siguientes partidas, en las siguientes jugadas. Jugué bastantes partidas hasta
que un día una mala carta me hizo perder. Me di cuenta realmente de la cagada
que hice cayendo en ese juego, pero pensé que sería una mala jugada.
El juego siguió, pero uno de los
jugadores se dio cuenta de que la adicción que él tenía no era el juego si no
yo. Todo se fue al carajo...
En toda adicción hay recaídas,
pero en todo juego solo hay buenas y mala cartas que jugar.
