¿Para qué escribir?

"Es mejor escribir para uno mismo y no encontrar público,

que escribir para el público y no encontrarse uno mismo."

(Cyril Connolly)

lunes, 17 de diciembre de 2012

Una mala partida


Hemos jugado a un juego que nunca debió comenzar…

Empecé hace meses un juego donde yo era la ganadora, yo era la dominante, donde estaba siendo adicta de sus armas de seducción. Jugué mucho tiempo, incluso hice trampas, las tácticas eran realmente buenas, realmente sabrosas y satisfactorias para la victoria, incluso tuve ases guardados bajo manga, por si acaso. Estaba en auge y lo daba todo.

Mi adicción no era clara, tampoco era real, mi cabeza era feliz jugando y pensando las siguientes tácticas de las siguientes partidas, en las siguientes jugadas. Jugué bastantes partidas hasta que un día una mala carta me hizo perder. Me di cuenta realmente de la cagada que hice cayendo en ese juego, pero pensé que sería una mala jugada.
El juego siguió, pero uno de los jugadores se dio cuenta de que la adicción que él tenía no era el juego si no yo. Todo se fue al carajo...

En toda adicción hay recaídas, pero en todo juego solo hay buenas y mala cartas que jugar.

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