¿Para qué escribir?

"Es mejor escribir para uno mismo y no encontrar público,

que escribir para el público y no encontrarse uno mismo."

(Cyril Connolly)

miércoles, 3 de noviembre de 2010

DESTINO SIN DESTINO

Salgo de casa, no tengo destino, me dirijo a ninguna parte. Sigo mi camino, sin destino final, pero lo sigo. Llegaré a algo, a algún lugar. me paro descanso y sigo caminado. Me paro y me encuentro con un viejo árbol, lo acaricio y parece que se pone más contento. Está más recto. Lo miro y empieza a florecer. Le salen ramas. Y cuando está en lo más alto, me llueven lágrimas. Lágrimas del árbol. De un color casi transparente. Parece un llorón pero nunca había visto uno igual. !Me encanta! Le encanta, me dice que vuelva y lo repita.


Sigo mi camino, me despido del árbol, que con solo acariciarlo se volvió más árbol, más grande.
Pasan los días, y me apetece ver al árbol. Y vuelvo. Me lo encuentro igual que al principio. Lo vuelvo acariciar y le ocurre lo mismo, pero esta vez el saca sus raíces para acariciarme a mi también.


Empieza una rutina, una rutina donde mi camino si tiene destino. Nos encontramos en un lugar donde ambos estamos cómodos y naturales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario