Me levantaste la mano porque no sabias como defenderte de tu mentira, y la única forma que supiste hacerlo fue esa. Te viste acorralado y caído, por eso, tu orgullo te hizo hacer eso que jamás pensé que lo harías, pero lo hiciste. Sentirte tan débil no era lo tuyo, por eso decidiste crecerte y creerte más grande que yo. Te sentiste más importante que yo, pero ahora no es así, han pasado muchos años de un silencio muy profundo, en el que yo levanto cabeza y tú la agachas cada vez que pasas por mi lado. En el que yo soy feliz y tú no sé ni quiero saber. Solo sé que me hiciste espabilar, me hiciste madurar antes de tiempo, aunque en el fondo mi adolescencia te la llevaste.
Sé que el único mal que te hice fue quererte, en cambio, tu regalo fue rechazarme y hacerme sentirme como una mierda, en ese momento.
Suerte que me junté contigo pronto o joven y no has destrozado mi vida, simplemente me has hecho ver que valgo más que tú como persona y que cada día me quiero más, y sé también que tú eres el que no eres nada. Solo eres una basura más añadida a esta sociedad, una basura que contamina el planeta pero, existes y a eso no puedo hacer nada, solo decirte que la naturaleza es muy sabia y sabe bien que hacer con las cosas que contaminan.
Desapareciste de mi vida y es lo más grande que has hecho nunca, me dejaste en paz, cosa que te costó un rato. Sé que en algún momento piensas en mí y lo sé, se también que te ha costado olvidarme, pero tú te lo buscaste. No pienses que por esto que estoy escribiendo me acuerdo de ti, simplemente es el único momento que me he acordado de ti y he decidido contar como eres. Nunca más existirás para mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario